-CARDIOLOGÍA:
Contamos con un cardiólogo, para las pruebas de Rehabilitación
Cardiaca, que no es una disciplina muy extendida en nuestro
país pero sí muy interesante para la prevención
de ciertas patologías como infartos, aneurismas,
anginas de pecho, entre otros. Los programas de rehabilitación
cardiaca son claramente recomendados por todas las sociedades
científicas que se ocupan de las enfermedades cardiovasculares
que los sitúan en el contexto de la denominada prevención
secundaria, en caso de obesidad, hipertensión y otras
situaciones de riesgo.
La
Rehabilitación Cardiaca también está
orientado a las personas que hayan sufrido algún percance
cardíaco o a recuperaciones de intervenciones quirúrgicas,
supervisado por un Cardiólogo, y llevados por fisioterapeutas.
Estos pacientes deben de llevar una recuperación paulatina
y vigilada por nuestros profesionales. También disponemos
de consulta para Cardiología con aparato de electrocardiogramas
para controlar a este tipo de paciente y cualquier otro.
OBJETIVOS DE NUESTRO PROGRAMA DE REHABILITACIÓN CARDIACA
Conseguir una prevención de la discapacidad que resulta
de la enfermedad, y obtener un grado de readaptación
física que le permita al paciente reanudar las actividades
ordinarias en su vida social, profesional y familiar. Para
ello:
- se instruye al paciente y a la familia sobre los distintos
aspectos de la enfermedad
- se presta apoyo psicológico mediante sesiones educativas
y de relajación
- se realiza un programa de entrenamiento físico supervisado
por un Cardiólogo.
Identificación
y tratamiento de los factores de riesgo que son determinantes
en la evolución y pronóstico de la enfermedad
con lo que se pretende evitar eventos cardiovasculares. Para
ello:
- Se prescribe la práctica regular de ejercicio físico
y de otras medidas
cardiosaludables.
- El cardiólogo revisa y optimiza el tratamiento médico.
FASES EN LA REHABILITACION DEL PACIENTE CARDIÓPATA:
- La Fase I es el período principal de la rehabilitación
cardíaca y se realiza una vez que el paciente ha sido
dado de alta del hospital.
La duración media de los programas es de tres meses
aproximadamente y deben iniciarse lo antes posible tras el
alta hospitalaria.
Según el riesgo de complicaciones los pacientes son
clasificados por el cardiólogo en pacientes de bajo
riesgo, de riesgo medio y del alto riesgo, dependiendo de
las características clínicas de cada paciente
y el momento evolutivo de la enfermedad.
En
esta fase se procede a fijar el grado de ejercicio que cada
paciente puede desarrollar de forma segura para evitar complicaciones.
Durante esta fase deben sentarse las bases para el conocimiento
de la enfermedad por parte del paciente y la familia y de
la implantación de las medidas necesarias para el control
efectivo de los llamados factores de
riesgo cardiovascular, necesarios para prevenir las futuras
complicaciones de la enfermedad.
-
La fase II, no vigilada como las anteriores, que debe durar
toda la vida y en la cual el paciente reintegrado a su vida
social, vuelve al trabajo si ello es posible y reanuda en
mayor o menor grado sus actividades habituales.
El paciente debe continuar ejercitando el programa aprendido
en la fase I
Durante esta fase y, para evitar el abandono de los programas,
el paciente debería recibir cierto grado de apoyo. |