Pautas para elegir un calzado adecuado para nuestros pies

Desde el punto de vista de la podología, el calzado es una prenda fundamental a la hora de preservar y cuidar la salud de nuestros pies. Sin embargo, pocas veces se tiene en cuenta nuestras características fisiológicas en el momento de comprar un calzado correcto, algo que viene dado en gran medida por las modas o la estética del momento.

¿Por qué utilizamos calzado?

A lo largo de la historia del ser humano el pie ha tenido que ir adaptándose a diferentes terrenos, condiciones climáticas y a las actividades que los seres humanos hemos ido desarrollando.

No siempre ha sido necesaria la protección de los pies para la realización de estas actividades cotidianas. De hecho, todavía hoy existen tribus en el mundo que caminan descalzos. Pero nuestra sociedad, debido a la rugosidad de los pavimento urbanos, es necesario cubrir nuestros pies con calzado que nos proteja del suelo, del clima, del tráfico urbano…

Este hecho hace que actualmente se estén observando nuevas patologías en los pies derivadas del uso constante de calzado. Que en la mayoría de los casos no cumple las condiciones mínimas de espacio y amortiguación que realmente son beneficiosas para el pie.

Características básicas que debe tener el calzado urbano

Un buen calzado urbano además de ser confortable, debe permitir la normal función del pie y contribuir al mantenimiento de la salud del usuario.Por lo tanto, existen una serie de requisitos mínimos que, desde el punto de vista de la salud y de la funcionalidad, deberían satisface todo tipo de calzados.

Cuatro son los aspectos principales a tener en cuenta en la relación biomecánica que mantiene el calzado con el pie:

  • Adaptación del calzado a la forma y las dimensiones de los pies de la población a la que este destinado.
  • Adaptación del calzado a los movimientos fisiológicos del pie.
  • Capacidad de amortiguación de las cargas derivadas del contacto del pie con el suelo
  • Las características de rozamiento entre el calzado y la superficie de apoyo.

El problema aparece cuando el diseño y la moda del momento se tiene que combinar con las condiciones ideales del calzado. Ya que durante el proceso de diseño y fabricación no siempre se respetan estas condiciones ideales obteniendo un calzado mas estético pero no por ello más saludable.

Un zapato perfecto desde el punto de vista biomecánico y de salud debería cumplir unos requisitos mínimos que varían según el sexo y la edad del individuo, y que se resume en esta tabla:

podología

Después de leer esta tabla pensaréis que no es tan complicado encontrar un calzado que cumpla todos o la mayoría de estos requisitos. Pero la realidad es que existen pocas marcas que fabriquen zapatos realmente saludables y a un precio accesible a la población general.

Por otro lado, todavía falta tiempo para que la población se conciencie de la importancia que tiene un buen calzado de uso diario para la salud de sus pies. Ya que si día a día no cuidamos de todos estos detalles nos exponemos a que en el futuro se desarrollen patologías que simplemente con un poco mas de espacio o con una buena amortiguación se habrían evitado.